Un mes, un libro (1): Una breve historia del futuro

29 Ene

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Vivimos tiempos de incertidumbres, y para muchas personas, sobre todo las de mi edad, no es la menor de ellas pensar que nos deparará el inmediato futuro, incluso el presente, con el gran y rapidísimo desarrollo de la tecnología.

Hoy para acciones básicas de la vida diaria (ir al banco, pagar la compra, pedir consulta médica, y otros muchos ejemplos más) es fundamental conocer informática a nivel de usuario. Pero el caso es que todo esto evoluciona a tal velocidad que en muchas ocasiones supera nuestra capacidad de adaptación, hace crecer la brecha digital y nos deja fuera de la actualidad, haciéndonos vulnerables, más incluso de lo que ya somos por naturaleza.

El caso es que esto no va a parar aquí. Aunque no nos demos cuenta nuestras vidas están altamente influidas por la inteligencia artificial con sus algoritmos o las blockchains hasta límites sorprendentes.

Pero no perdamos la calma. Como dijo alguien citado por los autores del libro que comentamos, el futuro ya estuvo aquí. Acaso no se produjo un cambio espectacular con la aparición de la era industrial, o con la caída de la sociedad estamental o absolutista, y por ir aún más lejos, del paso del paleolítico al neolítico?

Probablemente los habitantes del mundo en esas ocasiones tuvieron la misma sensación que nosotros de que todo a su alrededor se tambaleaba y su sociedad corría el peligro de desaparecer.

Frente a los retos e incertidumbres que nos plantea la vida, uno de los más sólidos asideros de los que disponemos es el conocimiento, por más que terraplanistas, negacionistas o antivacunas pretendan negarlo, y posiblemente de igual importancia que es la lucha contra la desigualdad es la lucha contra su ignorancia, si no es que una y otra están intimamente ligadas.

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Pues bien, Conrado CastilloNacho Villoch nos plantean este más que interesante libro con un sugerente título para que utilicemos el conocimiento como punto de apoyo de la palanca que nos puede ayudar a modificar nuestras rígidas y temerosas actitudes, desde la esperanza de que si la raza humana ya nos adaptamos antes y en multitud de ocasiones, bien podemos volver a hacerlo ahora. Aspecto este muy esperanzador puesto que además señalan que si bien es vertiginosa la aceleración de la tecnología, las emociones y sentimientos de los humanos permanecen.

Para ello los autores, como método que soporte sus interesantes reflexiones, realizan un paseo por el tiempo a modo de variaciones sobre diversas materias. Hacen una introducción del tema correspondiente mostrándonos como estaba en tiempos pasados, con estampas que a los neoadanistas pueden parecerles increíbles, para luego analizar como está en la actualidad, y posteriormente tratar de hacer un intento prospectivo para los próximos veinte o treinta años. Más lo consideran especulatorio.

Ahora bien, este innegable desarrollo tecnológico, con las evidencias tan altamente positivas en campos como por ejemplo la medicina, es siempre bueno? Servirá para que los humanos dispongamos de más tiempo libre y ocio, y consecuentemente la posibilidad de un mayor desarrollo intelectual e integral?. O como dice alguien tan poco sospechoso de colaborar con comunistas-bolivarianos revolucionarios como es el Instituto Tecnológico de Masachusetts (MIT) nos llevarán a un desempleo global del 80 %? Otra vez aparece el monstruo de la desigualdad.

Porque el modelo crece, sí, pero en ocasiones sin control, y garantizar un mínimo de estabilidad y dignidad a las personas implicadas en él es  muy difícil, dependiendo demasiadas veces de intereses espurios.

Por eso, y por otras varias razones entre las que no es la menor la de los delitos informáticos, es necesario que en este nuevo mundo siga persistiendo la ética (será verdad que alcanzará su esplendor en la década de los treinta del presente siglo?) y todas aquellas materias que la sustentan: la filosofía, la historia, las humanidades, etc. Estas disciplinas nos muestran reiteradas evidencias de que los instrumentos no son ni buenos ni malos en si mismo. Lo serán en la medida hacía donde se incline la voluntad del ser humano, con todas sus luces y sus sombras.

Nosotros decidimos hacia que lado empujamos.

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10 respuestas hasta “Un mes, un libro (1): Una breve historia del futuro”

  1. Jorge Bogaerts enero 29, 2022 a 7:31 pm #

    Interesante

  2. azurea20 enero 29, 2022 a 7:48 pm #

    Excelente y necesario texto. Un saludo.

  3. Encarnación Domingo enero 30, 2022 a 11:06 am #

    Estupendo e interesante texto. Saludos.

  4. Rafalé Guadalmedina enero 30, 2022 a 12:07 pm #

    Un tema peliagudo y un texto cautivador. Refrendo cada uno de los puntos que señalas en el análisis, máxime habiendo leído una obra que parece tan rigurosa, pero creo que lo que diferencia está revolución/evolución respecto a otras de la historia es la velocidad. Vivimos en un desarrollo tan desbocado que en cuestión de 10 años evolucionamos lo que antes podrían ser 100 y eso supone que una persona con una salud media pueda ver seis o siete revoluciones tecnológicas.

    Creo que, como bien señalas en el artículo, el punto más importante es la desaparición casi inminente del trabajo. Las élites económicas y políticas son conscientes de este proceso, pero parece que nada se está articulando. Supongo que será algo como el covid, cuando llegue ya veremos lo que hacemos. En este sentido, soy medianamente optimista, pues dichas élites se han dado cuenta que necesitan tener a la gente consumiendo un mínimo para que el sistema no caiga de golpe. Las desigualdades serán gigantes, pero no moriremos de hambre pues tenemos que ver Netflix, comprar en Amazon, ver vídeos de Youtube, subir fotos a Instagram…

    Un placer leerte, compañero. Un fuerte abrazo, adelante!

    • libreoyente enero 30, 2022 a 12:15 pm #

      Muchas gracias por tu lectura y tu minucioso análisis.
      El poder aprieta, pero como bien dices, no le interesa ahogar.
      Lo que pasa es que para muchos esa asfixia más que vida es mera subsistencia. Y es justo?

      • Rafalé Guadalmedina enero 30, 2022 a 12:31 pm #

        Justo no es, pero el poder/sistema es suficientemente refinado como para colmar a tu subsistencia de comodidades que te disuadan tan siquiera de pensar en tu situación. En general creo que la maravilla del sistema es que tiende a que sus usuarios no piensen. Y si lo piensan ya caerán en una maraña de insatisfacción, problemas de salud mental, pastillas para dormir y pastillas para levantarse. Es muy listo, no en vano lleva decenas de años refinándose.

        Un fuerte abrazo, compañero. Adelante!

      • libreoyente enero 30, 2022 a 12:37 pm #

        Adelante!

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