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Allegro y andante (VIII): Otra efeméride.- C. Ph. E. Bach

8 Abr
Carl Philipp Emanuel Bach.- Tomado de Wikipedia

Carl Philipp Emanuel Bach.- Tomado de Wikipedia

Entre las varias suertes que implica vivir en Oviedo no es la menor la de los aficionados a la música. Así, además de los habituales abonos de temporada, andamos estos días entusiasmados por acontecimientos auténticamente de primer orden. Podríamos citar La Pasión según San Juande J. S. Bach, interpretada por el excelente conjunto que es Forma Antiqva, en estos momentos en lo más alto de la clasificación mundial de música antigua, con un líder, Aaron Zapico, capaz de llevar adelante las más atrayentes empresas en este campo. Y reforzados en este caso nada menos que, entre otros, por miembros del Cuarteto Quiroga, y con el fantástico coro El León de Oro, y con nombres entre los solistas como Gerard Türk, Damien Guillon, María Espada o Peter Kooij. Fue un espectáculo pleno de sentimiento, emoción y buena, muy buena música.

Nuevamente repitió Forma Antiqva, en este caso en el ciclo Primavera Barroca, con un concierto titulado Con afecto y armonía, en el que con la excelente voz de María Espada, y con la colaboración de Ruth Verona, que no toca el violoncelo si no que lo acaricia de tal manera que no puede resistirse a sonoridades celestiales, nos brindaron música de Santiago de Murcia, Roque Ceruti, Antonio Literes, Sebastian Durón, Arcángelo Corelli, José de Torres, y dos anónimos, todos ellos francamente deliciosos.

Inmediatamente antes tuvimos la inmensa fortuna de poder disfrutar de un auténtico número uno  mundial como Jordi Savall.  Solo en el escenario, con su viola da gamba y sus múltiples afinaciones, que fue comentando de modo cercano y directo, supo crear un ambiente pleno de intimísimo y emoción, con una intensa conexión con el público. Fue uno de los conciertos más musicalmente densos y puros que recuerdo.

La Radio-Sinfonieorchester de Stuttgart, orquesta con la tradicional seriedad y perfección germánica, extraordinariamente conducida por su director Stéphane Denéve, nos deleitó con la Lemminkäinen-Suite para orquesta de Sibelius, y la Sinfonía n 4 de Bruckner, que fueron, especialmente esta última, una auténtica lección de exquisitez en las dinámicas, por cierto francamente intensas, y de manejo de los metales. La asociación del violinista danés Nikolaj Znaider, con su maravilloso Guarnerius, de 1741, nos regaló el Concierto para violín y orquesta de Sibelius, una joya de melodiosidad y virtuosismos. Y por parte de este, para acabar, como propina una fuga de Bach, la de su Sonata n 1, que nos hizo llegar al cielo musical.

Se esperaba con gran interés a la Symphonieorchester des Bayerischan Rundfunks, dirigida por Gustavo Dudamel, a quien aquí se le tiene un especial cariño. Interpretando la Pastoral de Beethoven y La consagración de la primavera, de Stravinski (ahí es nada!), se nos mostró un Dudamel que ya no es una joven promesa, sino una esplendorosa realidad, que va ganando en madurez y solera. Cuidadoso con el detalle, busca la excelencia en cada sonido, en cada tempo. Al final, en una muestra de grandeza personal y respeto, huyó  (tendrá algo que ver con los, sin duda, difíciles momentos que está atravesando?) de todo protagonismo personal, concediéndole el mérito a una orquesta extraordinaria en su conjunto, y en cada una de sus secciones y solistas.

Y aún nos queda la Amsterdam Baroque Orchestra, con Ton Koopman en la dirección de La Pasión según S. Mateo, nuestra OSPA con el Elías, de Mendelssohn, y después La Ritirata, dirigidos por Josetxu Obregón. Todo este lujazo en un plazo de veintidós días. Se puede pedir más?. Si llego a poner todos los signos de admiración que tales nombres me sugieren, no escribiría otra cosa. Amén de que los programas habituales continúan más o menos en el mismo tenor.

Con todo esto no es de extrañar que uno se deje arrastrar, con sumo gusto, por este caudaloso raudal de emociones. Pero además de ello, también es lícito y necesario disfrutar de una forma más sosegada de ese infinito paraíso que significa la música. Hay múltiples formas de hacer esto. Audiciones íntimas de esas grabaciones de especial significado, lecturas al respecto, o aprovechar las ocasiones que nos brindan las continuas efemérides para profundizar sobre determinado autor o intérprete.

En este sentido bueno será en este año de 2014 recordar el 300 aniversario del nacimiento de Carl Philipp Emanuel Bach.

Johann Sebastian Bach.- Tomado de www.classicaltv.com

Johann Sebastian Bach.- Tomado de http://www.classicaltv.com

Segundo hijo de los 20 que tuvo el gran dios de la música y músico de músicos, Johan Sebastian Bach, nació en Weimar y tuvo por padrino en su bautizo al también grande Telemann, lo que ya parecía un buen presagio, y a quien acabaría sustituyendo como Maestro de Capilla en Hamburgo, a la muerte de este. Pronto, en su infancia, tuvo por maestro a su propio padre, (qué más se puede pedir?), y de su mano surgió un muy precoz compositor, puesto que ya con 14 años incluyó alguna composición suya, sin duda que con la ayuda de su padre, en el Pequeño libro de Anna Magdalena Bach, y a los 17 ya incluía en su catálogo obras de música de cámara para clave y violín. Compositor muy fructífero, se conocen más de mil composiciones en sus catálogos, y un consumado maestro clavecinista, instrumento para el que se le llegan a contabilizar hasta 337 obras, y también un gran teórico de la música puesto que nos dejó un tratado tan importante como es el titulado Ensayo sobre el verdadero arte de tocar los instrumentos de tecla. Supo darle a este instrumento, el clave, una gran autonomía mucho más allá del bajo continuo habitual del barroco, como nos muestran algunas de sus Sonatas para clave y flauta, cada uno de los instrumentos con su línea melódica propia, o ese género tan personal como son las Sonatinas para uno o dos claves y orquesta, de las que compuso 10 para el primer caso, y dos para el segundo.

Si bien su reconocimiento pasó por diversas etapas a lo largo de estos 300 años, hoy en día no se cuestiona que supone un punto importante en la transición del barroco, en el que destaca su padre Johan Sebastian y el clasicismo. Así lo confirma la admiración de la que fue objeto por parte de la Primera Escuela de Viena (Haydn, Mozart, Beethoven), destacando en este sentido la utilización de grandes énfasis en las dinámicas. Así sus Sinfonías de Hamburgo son obras de grandes contrastes, de cambios de carácter y un estilo pleno de sensibilidad, que le relaciona con el sturm une drang, y por lo tanto con los presagios del romanticismo. Como todos los precursores también tuvo sus incomprensiones, y así algún crítico de la época opinaba que tenía culto a los extremos en temperamento y pasión.

A este respecto, cabe señalar que si bien Jonathan Kramer, en su conocido y utilizado libro Invitación a la Música, no considera oportuno dedicarle un capítulo específico o tan siquiera una cita nominal, por el contrario Francois-René Tranchefort, en su espléndida Guía de la música sinfónica, le dedica un amplio capítulo específico en el que se detiene en detalle en sus Sinfonías y Conciertos.

Especial interés adquiere en su biografía la relación con Federico el Grande, al que dedicaría innumerables obras, destacando una de sus dos series de sonatas, las famosas Preußische Sonaten (1742), uno de los ejes fuertes de su abundante producción, que lo confirmarían ya como uno de los más importantes clavecinistas de Europa, así como alguna de sus sinfonías. Nombrado clavecinista de su corte siendo aún Federico príncipe heredero, continuó cuando este llegó al trono.

Entre los acontecimientos que se preparan con motivo de este 300 aniversario de este importante música, está la revisión de todo su catálogo y la publicación total de sus obras, algo que se puede consultar en la página www.cpebach.org, y desde la misma, acudir a www.cpebach.de, donde se encuentran los eventos y celebraciones que al respecto se van a realizar en Alemania.

Lamentablemente desconozco celebraciones específicas a realizar en España, pero para quien quiera profundizar en el autor le recomiendo muy vivamente el ciclo que Eva Sandoval, en su maravilloso programa, como todos los suyos, de RNE Clásica titulado Grandes Ciclos, le está dedicando durante todo el mes de marzo y abril , y que para mayor comodidad de quien no pueda escuchar entero en su horario habitual de las 13:30, puede descargarlos cualquier día y en cualquier lugar en sus estupendos podcasts.

Así que GRACIAS A LA VIDA Y A LA MÚSICA!.

Producción propia

Producción propia

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