Archivo | octubre, 2012

De brevitate vitae

30 Oct

Uno tiene la costumbre inveterada de leer la prensa, sobre todo la local y diaria. La verdad es que suelen ser lecturas rápidas, prácticamente poco más que pasar las hojas, para ver si a nivel local existe algún acontecimiento (conferencia, concierto, exposición, etc) digno de mención, porque de otra manera el resto de noticias se suelen limitar a escándalos, o aparentes y estériles enfrentamientos entre pseudopolíticos, que cada vez tienen menos interés, o desazonantes noticias sobre la triste realidad social, desgraciadamente de sobra conocidas.

Cada vez existen menos columnas o artículos de merecedoras de atención, y cada vez la prensa habitual parece estar más mediatizada por el poder manipulador.

Pero muy de vez en cuando “el comerciante en perlas finas” se llena de alborozo al toparse inesperadamente con alguna de las que vio en sus sueños, y eso debió sucederle cuando el pasado día 17 de octubre, en las páginas de los diarios del grupo Vocento se encontró con la columna titulada “Se inventó su  propia vida”, y firmada por Jacobo Bergareche, que así recordaba a su hermano Roque, asesinado en Angola una semana antes.

Como sería incapaz de comentarlo con la misma emoción que el autor, a continuación reproduzco su artículo, también con el homenaje a tan humanas y valientes vidas. Decía así:

Que mi hermano pequeño ha muerto apaleado y de un tiro en la cara en una calle de Luanda es un suceso. La noticia debe ser otra. Roque representaba muchas cosas muy hermosas para los que le conocimos, gran jugador en el campo y en la mesa, compañero de viajes hasta donde las carreteras se convierten en caminos de piedras, amante romántico como los protagonistas de las rancheras y los boleros que tanto amaba. Se bebía la vida como quien bebe directamente de una cascada. Así fue para los que le conocen.

Para los que no le conocen de nada, la noticia es que ha muerto un prototipo de joven que esta España necesita. Un brillante estudiante que acabó con matrícula de honor el colegio y eligió hacer empresariales en ICADE. Allí rechazó todos los grises y lluviosos destinos que proponían para el año de intercambio, y propuso a sus profesores algo inédito hasta entonces: ir a la Universidad Pontificia de Río de Janeiro, lugar desde donde empezó a construir una visión del mundo distinta, donde desarrolló su enorme capacidad para buscarse la vida en cualquier rincón y donde comprendió que sus oportunidades estaban en cualquier sitio. Poco después de graduarse y trabajar como consultor año y medio, lo dejó todo para completar verdaderamente su aprendizaje, desestimó la idea de hacer el preceptivo MBA destinado a personas del perfil de Roque, y prefirió gastarse todos sus ahorros en aprender lo que le faltaba para ser quien ha sido, atravesando durante 8 meses en una furgoneta América entera, de California hasta Bolivia, y de ahí a su adorado Río de Janeiro.
A la vuelta, y con los oídos llenos de consejos tipo «ahora tienes que sentar la cabeza», trabajó en N+1, un exigente banco de inversión donde como él mismo decía, «se iba a hacer su mili» para prepararse para la auténtica guerra, que iba a ser la suya propia por tener un proyecto personal. Trabajó hasta las madrugadas, fines de semana incluidos, entregado con pasión a las operaciones que le encomendaron, pero no perseguía la zanahoria del bonus ni subir el escalafón, su meta calculada y planificada era la de convertirse en un tipo lo suficientemente preparado como para poder inventarse su propia vida y caminar por su cuenta. Cuando se acercó el día que se marcó para marcharse, tuvo la caballerosidad de advertir a sus superiores que se iría antes de que le dieran el bonus o el ascenso. Era un hombre de honor y se iba siempre sin deudas ni reproches de cualquier sitio.
Hace dos años Roque partió a Angola, preparado para cazar las oportunidades que se le cruzan a cualquier valiente que se atreve a llegar lo lejos que haga falta para encontrarlas, ya fuera en las ruinas de una Angola postbélica o en las callejuelas del Barrio de Santa Teresa de Río. Había aprendido a cantarle a un angoleño las canciones de Rui Mingas, y a un carioca las sambas de Cartola, sabía cuándo llevarse a cenar al tipo que acababa de conocer en un despacho y dejar de hablar de negocios para hablar de la vida. Trabajo, sacrificio, viajes, amistad y juego se mezclaban sin compartimentación en la osada vida de este joven empresario español.
Quédense con su ejemplo, Roque no es el único así, esta época tan dura está dando a muchos empresarios valerosos como él, que contribuirán a sacarnos a todos adelante.
Juzguen ustedes mismos. Solo una recomendación final: Si pueden, lean el poema titulado “A un estudiante caído en el frente del este en 1941”, de José Luis García Martín. ¿Es más vida la que solo dura más años?.

Reseña breve (V): Añorando el Palau

23 Oct

En ese estupendo programa de Radio Nacional de España que se titula “Los clásicos”, y que tan estupendamente conducen Mikaela Vergara y Caarlos Santos, recientemente entrevistaban a D. Joan Oller, actual director de esa maravilla artística que es el Palau de la Música Catalana de Barcelona, obra del sin par arquitecto barcelonés Lluis Doménech y Montaner.

Como asiduo oyente y participante de ese programa, les ue es el Palau de la Música de Barcelona, les sugería a través de facebook que le preguntasen por la bonita historia de la fachada antes lateral, ahora principal del Palau, la que se abre no a la estrecha calle de siempre, sino a la actual placita que tiene enfrente la Botiga del Palau.

El director muy amablemente explicó la composición escultórica y arquitectónica de la antes fachada principal, pero yo había escuchado una bonita historia sobre la fachada, antes lateral y ahora principal. Una historia que yo quería saber si “e vera” o simplemente era una leyenda “ben trovata”.
Al no tener explicación por su parte, la curiosidad me picó aún más, y traté de ver que encontraba navegando por “San Google”, y con gran alegría por mi parte pude encontrar que la historia “e vera” y maravillosa.
Y es la siguiente: Cuando encargaron al genial Doménech y Montaner la construcción del Palau le concedieron un solar poco brillante que limitaba en uno de sus laterales con la pared en cuestión, con una iglesia ya construida que ocupaba el solar adyacente.
Doménech comienza el proyecto y decora dicha pared con el mismo lujo artístico que la fachada principal, a pesar de que tal pared iba a quedar tapada por la referida iglesia.
Tal hecho encarecía muchísimo el proyecto, y los promotores instaban a Doménech a que dejara tal pared lisa y sin decorado. Como Doménech no cedía de ninguna manera, los promotores le presionaban manifestándole “Pero, maestro, si esta pared va a quedar tapada, ¿quién la va a ver?”, a lo que el devoto Doménech replicó: “Hijos mios, Dios lo ve todo?”.
Esta es la historia que yo recordaba y que quería confirmar.
Oscar Tusquets, el famoso arquitecto barcelonés, encargado para concluir la obra de Doménech, publicó en 2007 un libro titulado “Dios lo ve”, en que aborda esta bonita cuestión. Ya quedo tranquilo.

…a ver si nos vemos (I)

23 Oct

Lo importante de la gastronomía, por más que muchos pedantes se centren en las texturas y los maridajes, es el momento, y sobre todo la compañía, pues en ningún sitio se hacen mejores callos que los que se hacen en mi casa, ni mejores paellas que las que hace mi madre los domingos.

Es por eso que lo que menos importa es el menú, y lo más la oportunidad de reunirse con unos amigos sinceros, en un ambiente grato y , dados los tiempos que corren, a un precio razonable. Y en todo caso, el ginetonic del final.

En este sentido, últimamente me encanta el local titulado “DeDiez”, en el número 9 de la calle José Ramón Tolivar Faes. Otro día tendré que contarles quien es este ilustre personaje, cumbre de la intelectualidad ovetense. Pero esa es otra historia.

Para que se den idea de la “sinceridad” del sitio les reproduzco el tiquet real para cuatro personas (lástima que ya no hay facturas como las de antes, pero lamentablemente la hostelería está al triste nivel que está).

Les aseguro que la palatabilidad de los platos estaba más que aceptable, el Somontano era agradable, y el servicio, muy amable. Del precio, para cuatro personas, juzguen ustedes.

Respecto de la seguridad alimentaria, o nivel higiénico-sanitario de la cocina, lamento no poder informarles. Alguna vez será.

Y lo importante, el ginetonic del final estaba cuidadosamente elaborado, ´sin permitir que las burbujas disturbiasen el resultado, y con un toque de cardamomo que le ponía una nota de ortodoxa sequedad.

Como orientación, les adjunto también su comanda a tales efectos. Es de considerar.

No sé lo que opinarán ustedes. Yo, por mi parte, creo que continuaré frecuentando este lugar.

Reseña breve (IV): En el cine

21 Oct

Viendo “El fraude”, con Richard Gere y Susana Sarandon, entre otros muy buenos actores.

Proviniendo de las factorías de Hollywood, la carpintería cinematográfica no podía ser mala. Buenas hechuras de cámara, ritmo adecuado para hacer pasar el rato, y como decía en el párrafo anterior, actores, principales y secundarios, de alto nivel profesional.

La historía, facilona y tópica, con guiños a clásicos anteriores, recuérdese Pretty Woman, pero que se deja ver con facilidad.

Lamentablemente es real como la vida misma, y son los tipejos de la calaña de los descritos los que hoy, esperemos que de modo pasajero, gobiernan el mundo y dictan los sacrificios del común de los mortales, para al final irse de rositas.

Al fin y al quiso, ¿qué les importan a ellos los sentimientos si ellos no los tienen?

Reseña breve (III): Con Mi hija en el Campoamor

21 Oct

No sé si lo que me gusta es la ópera o ir a la ópera con mi hija. Lo más probable es que ambas cosas.

En cualquier caso, ayer tuvimos la oportunidad de disfrutar de una magnífica representación de “Luccia de Larmemoor”.

Ya se sabe que en ocasiones los libretos operísticos suelen resultar algo redichos y trasnochados. En este caso el sustento de la estupenda novela de  Sir Walter Scott le da un trasfondo muy de agradecer.

Las puestas en escenas de Sagi pueden gustar o no gustar, o tener detalles (en mi caso, el vestuario de los integrantes del coro) a matizar, pero nunca defraudarán. No en vano es uno de lo mejores directores de escena del presente. Me encanta su intemporalidad.

En todo caso, lo mejor de ayer el reparto, en su totalidad, de notable alto, incluido nuestro excelente coro.

Gracias, Isabel, por tu inestimable compañía.

Reseña breve (II): Con José Luis García Martín

21 Oct

Gracias a la gentileza de Sonia Avellaneda y de César Inclán, que tuvieron la amabilidad de invitarme a su programa sabatino en la RPA,  pude compartir mesa y micrófono en la sección “Cara a cara”  con el profesor universitario, poeta y crítico literario José Luis García Martín.

Hombre extremadamente inteligente y culto, es también muy educado, escuchando respetuosamente las opiniones ajenas, aún cuando su fino sentido de las ironía y su afición polemista le lleva a utilizar la dialéctica como esgrima, en un ejercicio que estimula la inteligencia de sus contertulios.

De su gentileza da prueba el hecho de que se presentó a la cita con uno de sus libros, “Enigmas de jardín”, bajo el brazo, regalo que le agradezco profundamente.

En definitiva, un muy agradable rato en la mañana de un plácido y otoñal sábado ovetense, por lo que comparto con quién quiera mi aprendizaje de tal hecho: Hay que escuchar “Al son de las cosas” en la RPA, y sobré todo hay que seguir a J.L. García Martín en sus blogs “Café Arcadia” y “Crisis de letras” y en su extensa producción en formato de libro.

Qué lo disfruten. Seguro que me lo agradecerán.

 

 

 

Reseña breve (I)

17 Oct

Hoy, en el Club de Prensa de La Nueva España, Ernesto Conde, entrañablemente introducido por Melchor Fernandez, disertó de modo brillante y ameno sobre “El Fontán: laguna, fuente y túnel”.

Una lección más de ovetensismo en el Ciclo de Conferencias de la S.O.F., tan sabiamente coordinadas por Carmen Ruiz Tilve.

Esperamos con ansiedad la publicación del libro que la contiene para paladearla con sosiego y con detalle.