Archivo | mayo, 2013

La vida en dos planos (I)

9 May

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Como consecuencia de mi participación en un ciclo de charlas organizado por el Teléfono de la Esperanza en el Auditorio “Príncipe Felipe” de Oviedo y en el Centro Municipal Integrado de La Arena, en Gijón, Rosa de Arquer, coordinadora del mismo me propone reflexionar sobre el título de Me olvidé de vivir. Otros ocho compañeros y compañeras me precedieron también con excelentes intervenciones siguiendo el mismo eje temático.

Ante la propuesta, que acepto encantado, inmediatamente me surge una pregunta: Si me olvidé de vivir, ¿ahora qué?.  ¿Voy a dejarme así o voy a hacer algo?. Y en este último caso, ¿qué voy a hacer?. ¡Estimulante reto!.

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Porque ciertamente, ¿cuántas veces no hemos sentido que el control de nuestra propia vida se nos iba de las manos?. ¿Cuántas veces no hemos  sentido que la vida nos arrastraba como un tsunami sin que pudiéramos hacer nada?. ¿Cuántas veces hemos dicho aquello de esto no es vida, esto es un sin vivir?. A mí mismo me vino esta frase a la cabeza cuando por la calle corría ajetreado de una actividad a otra.

Pero, lo que es importante, y de todas esas veces, ¿cuándo hemos dicho esto no puede seguir así?. Otra pregunta vuelve a reforzar el estímulo: ¿como abordar esto?.

RETO

Con todo cariño, pacientes lectores, les propongo un modelo que por supuesto no es de mi invención, pero del que sí puedo testimoniar que a mí me ha dado muy buen resultado en varias ocasiones. Para mayor y mejor detalle teórico del mismo les recomiendo encarecidamente la lectura de la obra Estrés y procesos cognitivos, de Lazarus y Folkman. Todo un clásico.

En resumen y en la práctica, lo que yo extraje del mismo: Ante un acontecimiento estresante, ¿como debemos reaccionar?. Lo primero, y esto es fundamental, CALMA Y SOSIEGO. Concedámonos un tiempo para serenarnos, respiremos profundo, y adelante.

Una vez conseguido esto, hagamos un análisis lo más detallado y frío posible de la situación. Lo que un sabio amigo  denomina definir los perímetros de alarma. Si podemos, cuantifiquemos, o al menos objetivemos el problema, e incluso una conocida receta que les garantizo funciona es: pongámonos en el peor de los escenarios posibles. Porque les aseguro que dichos escenarios suceden, y una vez abordados, podemos experimentar que se pueden solucionar con relativa facilidad y no acaba pasando nada irremediable, y eso nos da una gran serenidad. Y si no sucediesen, pues mucho mejor.

En un paso posterior, fijémonos unos objetivos a conseguir y diseñemos una estrategia de acción, considerando los recursos con los que contamos de modo cierto. Aquí debemos volver a ser muy objetivos y valientes con nosotros mismos. A continuación pongamos en acción dicha estrategia.

Ddesarrollada esta viene otra etapa que el añorado maestro Prof. Cueto Espinar siempre consideraba como fundamental. Es la fase de EVALUACIÓN. Esta también ha de realizarse con detalle, frialdad y valentía.

¿Qué la evaluación resulta positiva?, pues ¡ALBRICIAS, PROBLEMA SOLUCIONADO!.

¿Qué la evaluación no resulta satisfactoria?. Pues nada. Nuevamente calma y sosiego. Nuevo análisis de situación y nueva estrategia de acción. Y así las veces que sea necesario hasta que encontremos la solución.

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No olvidemos que todos nuestros intentos son un éxito, porque unas veces ganamos y otras aprendemos. Hay que recordar que como dice el proverbio no hay errores, hay motivos de aprendizaje, y que solo se ha perdido cuando se deja de luchar.

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Llegados a este punto es seguro, y comprensible, que todos nosotros en algún momento digamos: “Sí, ser positivo es muy fácil de decir, la teórica es muy fácil y yo también la sé, pero en la práctica yo no puedo, no tengo fuerzas, la vida me supera y mis sentimientos me traicionan”.

En una de las excelentes charlas del ciclo aludido, Daniel Eichenbaum hablaba del desarrollo de la vida, de como se va construyendo nuestro yo, y nos pedía que escuchásemos a nuestro cuerpo y a nuestros sentimientos. Es decir, nos invitaba a prestar atención a la vida como gran maestra de vida, valga el juego dialéctico.

En este sentido, escuchando las enseñanzas de esa gran maestra, yo siempre intuí que el grado que podamos alcanzar de positivismo es cuestión de entrenamiento, y que si entrenamos, pero el entrenamiento debe ser serio, continuado y a veces puede hasta y hasta debe ser monótono, podemos aumentar significativamente nuestras capacidades en ese ámbito. Hay quien opina que el entrenamiento para que sea eficaz tiene que llegar al umbral del dolor. En definitiva, a la luz se llega por la cruz.

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Al respecto, la gran noticia que quiero trasladar a su interés, paciente lector, es que hoy, gracias al actual y constante desarrollo de la neurofisiología y la neuropscología, cada vez tenemos más evidencias científicas de que eso es posible, de que es posible reinventarse.

De hecho, hablando con otro amigo, perteneciente a un sector muy afectado por la maldita crisis, pero con ganas y necesidad de seguir viviendo, me decía: Estos son tiempos en que la única solución es reinventarse, es inventar, es buscar las ideas para ir a mejor.

Hoy el término reinventarse está constantemente en todos lados, titulares, artículos, etc. Es la palabra de moda, la emplea todo el mundo. Recientemente, yendo en coche, ponía la radio de forma casual y en una entrevista a Assumpta Serna, esta anunciaba la creación de CIMA, una asociación de actrices, porque necesitan reinventarse. Todo el mundo quiere reinventarse.

Además, ¿no es reinventarse lo que en el fondo se pretende conseguir con toda esta tendencia a promocionar el emprendimiento y a los emprendedores?

E, insisto, hoy tenemos las evidencias científicas, tanto morfológicas, con imágenes de resonancia magnética funcional, como bioquímicas, de que esto es posible, y quiero insistir en que es posible reinventarse. Es el mensaje que pretendo dejar en la presente entrada.

En otra excelente charla del aludido ciclo, la psicóloga Angélica Rodríguez, con de una vitalidad grande y ejemplar, nos mostraba las claves y los pasos para la reconstrucción del edificio de nuestra personalidad

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Llegados a este punto es necesario conocer, aunque sea muy brevemente, como funciona nuestro cerebro, y cual es la neurofisiología de nuestras emociones y nuestros sentimientos, porque ello nos permitirá saber como podemos interactuar con todo ello de modo positivo.

Pero eso ya será motivo de otra entrada, para que esto no se alargue demasiado, y tú, paciente lector/a, no te aburras más de lo que quizás ya estés.

Reseña breve (IX): Una buena idea.

4 May

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El otoño parece seguir insistiendo en mostrarnos su lado más amable. Ese de un sol luminoso y tibio que, sobre todo en las mañanas de los festivos, propicia el paseo sosegado, el encuentro con los conocidos o la conversación tranquila en una terraza.

Todo esto también se favorece en ciudades pequeñas y paseables como Oviedo, cuando dejamos que sea el azar quien guíe nuestros pasos y nos haga el regalo de la sorpresa.

Así fue como en la mañana de hoy llegué a la Plaza de Trascorrales y me encontré con feriarte oviedo 2013

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Aunque esta feria ya va por su tercera edición, yo no la había conocido hasta ahora.

Ya se sabe que el arte contemporáneo suscita reacciones múltiples. En muchas ocasiones de escepticismo, cuando no de incomprensión y rechazo. No cabe duda que como en cualquier etapa de la historia, muchos de sus contenidos acabarán evaporándose en la nada, y otros pasarán por motivos diversos a convertirse en clásicos. Solo una perspectiva amplia en lo mental y en lo temporal separarán el trigo de la paja.

Pero para ello, y sobre todo para su disfrute, necesitamos la introducción del conocimiento y la reflexión, y el poner sus manifestaciones a pie de calle sin duda que lo facilitan.

Un buen número de consolidadas galerías asturianas, incluido nuestro Museo de Bellas Artes, estaban presentes, mostrándonos nombres ya consagrados y otros autores no por para mí desconocidos, menos interesantes. Nuestro Ayuntamiento colaboró con un mecenazgo sustancioso, que es obligado señalar.

En definitiva, una buena idea que espero y deseo se consolide, y forme parte de toda una red, en el objetivo de facilitar y desarrollar la cultura, que buena falta nos hace, y ponerla al servicio del ciudadano, que es donde debe estar.