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Una vez más

16 Ago

En una entrada anterior (creo que fue hace dos años) daba gracias a la bendita rutina que me permitía hacer mi anual excursión a Gijón para visitar en la Feria Internacional de Muestras de Asturias el stand de la Corporación Masaveu, que año tras año nos regala con la exhibición de una minúscula, pero siempre significativa, muestra de su extraordinaria colección artística. También aprovecho la ocasión para visitar algún otro stand, siempre en pequeño número y muy concretos.

En la presente ocasión, y por razones  que no viene al caso reiterar, mi agradecimiento era mayor.

Este año el leiv motiv de la muestra pictórica fueron las naturalezas muertasbodegones. Es este un género pictórico que no es santo de mi devoción, aunque no por ello dejo de reconocer su gran mérito técnico, su valor estético y hasta su interés discursivo.

sanchez cotan

Bodegón de caza, hortalizas y frutas, firmado «Ju. Sanchez cotan f./1602», óleo sobre lienzo, 69 x 89 cm, Madrid, Museo del Prado.

Los cuadros expuestos en esta ocasión eran Bodegón con objetos de orfebrería (1624), de Juan Bautista de Espinosa, Bodegón con cesto de frutas y jarra (1643-49), de Juan de Zurbarán, Bodegón con flores y dulces (1660), de Pedro de Camprobín, Florero con insectos (1654)  y Naturaleza muerte con flores y frutas (1668), ambos de Juan de Arellano,   Jarrón con rosas, claveles y tulipán (1670-80), de Gabriel de la Corte, Bodegón con perdices (1773) y Naturaleza muerta con frutas y cacharros (1770), ambos de Luis Meléndez.

La muestra se complementa, entre otros aspectos, con un catálogo sencillo pero elegantemente editado, en la que D. Ángel Aterido hace un comentario sobre el género bodegón, a modo de encuadre general, y posteriormente un análisis más detallado de los cuadros arriba mencionados.

Naturaleza_muerta_con_objetos_de_orfebrería_(1624),_de_Juan_Bautista_de_Espinosa

Naturaleza muerta con objetos de orfebrería, 1624, óleo sobre lienzo. Colección Masaveu.

Como antes quedó expresado, no es este género santo de mi devoción, por lo que en esta ocasión no entro en más consideraciones sobre los sentimientos que me inspiró la muestra, y remito a mis pacientes lectores a la amplísima bibliografía que de fácil acceso (y cual hoy no lo es?) se puede disponer, tanto a nivel de simple aficionado (como un servidor) como de más iniciado, y a la que evidentemente no iba a aportar nada nuevo.

En esta ocasión, la sorpresa, y emocionante por cierto, me esperaba en el stand del Banco Sabadell Herrero, con una exposición titulada Asturias, tradición minera, que nos recibe con el eslogan de Asturias, verde de montes y negra de minerales, enfatizando el poema de Pedro Garfias, musicado por Victor Manuel.

GIJON 1

La citada exposición mostraba, con gran solidez y coherencia en el hilo discursivo, un detallado análisis de la relación de Asturias con la minería, no solo la del carbón sino también con la de otros minerales, entre los que destaca el oro.

Y lo hace minuciosamente desde una visión muy poliédrica en la que no se olvida el análisis histórico, laboral, medio ambiental y social. A este respecto es de mencionar la repercusión de las reivindicaciones de sus trabajadores en el entorno del resto de la ciudadanía de la región y del estado, destacando, y esto para mí fue lo más emocionante, la lucha  de las mujeres, que, desde un papel secundario, ignoradas e incluso despreciadas (hasta por los reivindicativos sindicatos), lucharon por igualarse al hombre, incluso en este difícil trabajo, con una tenacidad ejemplar y digna de admiración, hasta conseguir vencer todo tipo de trabas y dificultades, y demostrar una vez más algo que solo los inseguros o incapaces se niegan a admitir: la igualdad en libertad.

GIJON

Y esta exposición, plena de contenido, es también muy grata desde un punto estético, con una disposición fácil para el espectador, utilizando todos los recursos que la actualidad audio-visual aporta (paneles, objetos, documentos, proyecciones de video, y hasta zona lúdica), poniendo al alcance del visitante una visión ilustrativa y profunda de esta realidad que todos los asturianos llevamos en nuestra seña de identidad.

Solo cabe felicitar muy sinceramente a los organizadores de la misma por su estupenda realización, y si no es mucho pedir y fuese posible técnicamente, rogar al Banco Sabadell Herrero que permita a la exposición itinerar por otros espacios, para un mayor conocimiento de la misma y revisión por los que quedamos entusiasmados con ella.

Querrán los cielos generosos permitirme también el año que viene me sorprenda con otra exposición de esta categoría?. Y será mucho soñar si me topo con algo similar respecto a otra seña de identidad asturiana como es la actividad pesquera?

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P.D. aclaratoria: Las dos primeras imágenes son obtenidas en Wikipedia, y las tres siguiente son de un servidor, obtenidas en la citada exposición de la minería. Perdónese la mala calidad de estas, solo atribuible a este insensato aficionado a todo, conocedor de nada.

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Feriarte

26 Nov

Por séptimo  año consecutivo tuvo lugar, hace ya un mes,  Feriarteoviedo . Como su nombre sugiere, una feria de arte contemporáneo que patrocina la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo. y que se vehicula a través de la participación de diecisiete consolidadas galerías regionales y un sólido centro de formación como es la Escuela de Arte de Oviedo.

La circunstancia antes señalada de su séptima edición da idea de la consistencia del proyecto, en el que este año realmente se vio un incremento en la calidad de la obra expuesta. Por otra parte, no se limita la feria a la mera exposición y venta (o al menos, intento de venta) de dicha obra, sino que se complementa con una serie de actividades que también van creciendo en número y variedad, a las que asisten significativos ponentes invitados.

La guinda de la Feria la pone la concesión de una medalla de honor denominada “En recuerdo de Kely. 1960-2013”, recuerdo que bien merecido tiene nuestra aclamada y añorada artista.

Este año tan interesante galardón recayó  en otro no menos interesante creador, Vicente Pastor, presentado por esa estupenda y entusiasta galería avilesa que es  Amaga, y con una obra reflejo de su personalidad de gran fuerza expresiva en la estética, tanto plástica como matérica. De este artista habíamos realizado una reseña en su día a la que remitimos al paciente lector. Otra referencia a su fuerza colórica la hacíamos recientemente. Es fácil, pues, observar que es un autor por el que tenemos una especial preferencia.

Pero no fue esa la única sorpresa agradable que esta galería nos presentó. Allí pudimos descubrir también a Encarnación Domingo

Artista de amplio y consolidado curriculum y obra, tanto expuesta como adjudicada , transita desde una figuración minimalista que va derivando hacia una abstracción con algunos  visos de geometricidad (sic), al tiempo que experimenta con texturas, relieves, buscando una cierta tridimensionalidad, y materiales, con los que busca contrastes lumínicos. Estoy seguro que este atrevimiento expresivo de la autora aún nos depara muy interesantes hallazgos. La seguiremos con interés.

 

Otro hallazgo, en este caso no nuevo para mí, fue Nuria Formentí , presentada por la Galería Arancha Osoro.  Su poética sensualidad nos sugiere referencias a lo acuático y a lo femenino como fuentes de vida. Su interpelación de formas, colores y textos le confieren una fuerza que confirma esa vitalidad.

A modo de curiosidad, compárese esta imagen, afortunada propiedad del autor de estas líneas, con la siguiente:

Esta es una secuencia de ADN que se encuentran en los genes que están involucrados en los modelos de desarrollo anatómico de los seres vivos, este en concreto de la Drosophila melanogaster

Podrían o no ser pintados por la misma mano?. Tienen o no relación con la razón última de la vida?.

Otro hallazgo fue sin duda la interpretación sinestésica de Andrés G. Torcida (lamento desconocer sus direcciones de las redes sociales, que supongo tendrá) y su Estructuras de la música, en el interesante stand de la Escuela de Arte de Oviedo.

Evidentemente otras muchas cosas se me quedan en el tintero, quizás tanto o más interesantes que las mencionadas, pero en esto del arte prima la subjetividad, y uno a estas alturas de su calendario no está dispuesto ya a renunciar a tal placer.

 

Un año más…

30 Ago

Bendita rutina.

Frases que cuando se emiten en sentido positivo van cargadas de alegrías y de buenos momentos que son un regalo del destino. Sé que desgraciadamente no siempre puede ser así, por eso son más de valorar y agradecer.

Pues bien, el caso es que un año más por estas fechas cumplo con mi rutina de visitar Gijón, y en concreto su Feria de Muestras.

La rutina incluye una comida previa y sosegada en el Parador Nacional “Molino Viejo”. Nunca me defraudan ni su cocina ni, sobre todo, la extraordinaria amabilidad de su personal, que sirve para realzar aún más sus calidades gastronómicas y el encanto del entorno. Mi gratitud para ello/as.

Tras el café, la acostumbrada visita a la siempre interesante exposición del stand de la Fundación Masaveu.

Este año el trayecto se ve agradablemente alterado. El Gobierno del Principado de Asturias también dedica su pabellón a las artes plásticas. Principado de Asturias, Principado de Arte es su título, y tiene por objetivo dar visibilidad a los cinco equipamientos que conforman el pentágono del arte en nuestra Comunidad, a saber el Museo de Bellas Artes de Asturias, el Museo Barjola, la Sala Borrón, la Laboral Centro de Arte y Creación Industrial, y el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer. De entre todos ellos acoge una selección de obras de veinte artistas asturianos y contemporáneos.

Foto del autor: Ricardo Monjardín.- “Te quiero (Árbol P)” (1987).

Creo que es obligado citarlos: Pablo Armesto / Juan Barjola / Carlos Coronas / Paco Fernández / Francisco Fresno / Ángel Guache / Ramón Isidoro / Kely / Eugenio López / Manuel Rey-Fueyo / Ricardo Monjardín / Hugo O’Donell / Vicente Pastor / María Peña / Guillermo Simón / Gabriel Truán / Javier Riera / Avelino Sala / María Castellanos y Alberto Valverde.

No están todos los que son, pero sí que son todos los que están. Tenemos la serena elegancia totémica de Ricardo  Monjardín, la fuerza colórica (sic) de Vicente Pastor, el atrevimiento tecnológico de Carlos Cadenas o la sutil delicadeza de Kely, por citar solo alguno de los ejemplos. Para verlos a todos, acudir a la página web de la exposición , de excelente factura, que además enlaza con algunas de las de los propios artistas.

No cabe duda de que el espectador tendrá materia de reflexión y de deleite, cada uno según sus gustos, en el ámbito del arte contemporáneo.

Foto del autor: Vicente Pastor: “Bañista” (1984)

Feliz iniciativa a la que deseamos continuidad en mayor o menor medida, y si pudiera ser, combinada con otros aspectos artísticos, no solo plásticos, de nuestra Comunidad (literatura, música, arquitectura, etc.).

Por poner algún “pero”, que parece que si no, uno no queda conforme, echamos de menos un “folletito” en soporte papel, como ahora se dice, un poco más amplio, con alguna mínima reseña sobre los autores y la obra.

Foto del autor: Kely: “Sin título” (2007)

Y a continuación a la que sí está felizmente consolidada, la de la Corporación Masaveu, en este caso ya en su vigésima edición, y esta sí que con un más que aceptable folleto, con dirección artística de Luis Antonio Suárez Fernández.

Lleva por título Nuestra gente, y según el contenido del citado folleto pretende ser …un reconocimiento a la aportación de miles de trabajadores que han pasado por la empresa desde hace 177 años creando valor y prestigio…, y que como dice otro párrafo del citado texto …ha(n) sabido estar a la altura de las circunstancias con total responsabilidad…

Me gustaría estar seguro de que este homenaje verbal, que se ve ilustrado por un buen número de fotografías y exposición de objetos laborales, siempre corrió paralelo a unas justas condiciones laborales y salariales. No soy quien ni tengo datos para analizar este aspecto.

En lo que a la exposición pictórica se refiere, y continuando con esa línea discursiva, la obras expuestas abordan el tema de las actividades laborales cotidianas desde el punto de vista del realismo social que parte de la segunda mitad del siglo XIX, y por artistas que si no los 6 son asturianos, sí tienen al menos una gran relación sentimental con Asturias. También no es menos cierto que 4 de ellos presentan una gran carga nostálgica, cuando no crítica en la obra expuesta.

En relación con lo anterior, señalar que en un folleto cuidado como este, y como son siempre todos los de las exposiciones de este pabellón, en este caso se cuela un gazapo. Juan Martínez Abades no nació, ni tan siquiera le nacieron en Madrid. Es asturiano de cuna, y de sentimiento, nacido en Gijón, ciudad en la que muy merecidamente tiene una calle en su recuerdo, por cierto no lejos del Recinto Ferial donde se realiza la exposición a la que nos estamos refiriendo, y al Parador “Molino Viejo”, lugar de mi solaz previo.

Tomado del catálogo de la exposición.

El cuadro presentado de este autor lleva por título Pescador apoyado en una barca, y es de 1902, mostrándonos esa mezcla de melancolía, tal vez tristeza ante los nuevos tiempos de industrialización que parece vislumbrarse al fondo, o simplemente descanso sosegado tras la faena, como el pescador del famoso cuento.

Adquirido, como nos relata el catálogo, en Sotheby’s en 1988, es la primera vez que se expone en público, ocasión por tanto importante de una obra cuyos datos son difíciles, al menos para mí, de rastrear, incluso en páginas muy completas a cerca del autor.

Otra obra de similar temática, los trabajos marineros, y que pudiera sugerir parecidas reflexiones, es Pescadores en el puerto de Bilbao, de Enrique Martínez-Cubells. Este autor, si bien de nacimiento madrileño, tuvo una importante vinculación con Asturias, tanto por amistades personales como por su obra (El viático en la aldea, Puerto de Cudillero)

Tomado del catálogo de la exposición

 

Otra temática asturiana, abordada con dos obras de gran importancia y de hondo calado psicológico y de análisis social, es la minería.

El gran Evaristo Valle nos muestra Faena carbonera, de 1929, en la que unos seres despersonalizados y doblegados por las circunstancias, en un ambiente de colores oscuros y sin horizonte, tratan de arañar del fango unas migajas de carbón que puedan vender. Obra que Francisco Zapico,en un muy detallado análisis social de la vida y obra del autor, no duda en adjetivar como auténtica obra maestra…., estudiándola junto con Faena del carbónEncuentro en lo alto.

Tomado del catálogo de la exposición

Aún resuenan en mi memoria los ecos de contemplar como, en una aldea costera de la desembocadura del Nalón en la que pasaba los veranos de mi infancia, una muy humilde familia numerosa recogía, en un trabajo más que sacrificado y no exento de peligros, los restos de carbón arrastrados desde los lavaderos, río arriba, y devueltos a la playa por las mareas. Una vez separados de la arena eran vendidos, para así complementar el muy exiguo salario del cabeza de familia.

No menos impresionante, expresiva y psicológicamente es Minero asturiano (1964) del entrañable Mariano Moré Cors

Procedente del catálogo de la exposición

Por cierto, que otra de sus obras, con similar temática y mensaje, el excepcional Niño de la Cuenca será la Obra Invitada del Museo de Bellas Artes de Asturias, procedente de la Fundación Alvargonzález.

Tras los temas arriba señalados, no podía faltar la referencia a la industria y al proceso industrializador, aspecto que será abordado por dos artistas también asturianos, como son Magín Berenguer Alonso y Pelayo Ortega.

El primero, con su obra Trabajadores de la industria sobre esa dualidad, unas veces en convivencia, otras veces en confrontación, del trabajo artesanal, con reminiscencias campesinas, y de la plena industrialización, de las factorías y las máquinas. Tema este tan querido a otros literatos asturianos como Clarín (Adios, Cordera) o Palacio Valdés (La Aldea perdida).

Magín lo expresa plásticamente con un recurso compositivo geometrizante (sic),  como son dos planos distintos, a modo de franjas diferenciadas.

Procedente del catálogo de la exposición

 

Pelayo Ortega nos ofrece Fábrica de cementos de La Robla, de fecha tan cercana como 1988, profundizando también en el binomio tradición-modernidad, fórmula, la del diálogo binomial, que reitera entre figuración y abstracción, también dentro de una estética muy geométrica, y con una referencia al entorno y la naturaleza.

Tomado del catálogo de la exposición.

Por último, el malagueño Daniel Quintero nos ofrece Retrato de Don José Masaveu Masaveu, de 1995, retrato de una composición perfectamente estructurada, tanto en lo escenográfico, con el fondo de la fábrica, como en lo simbólico, , figura central del personaje, en presentación de primer plano, sillón y plano en la mano dcha, y con una aproximación psicológica a la figura, mirada penetrante, serenidad, determinación.

Tomado del catálogo de la exposición

En resumen, cumplimiento con una tradición personal, que en lo individual significa una vez más un canto agradecido a la vida, y en lo colectivo, una oportunidad para reflexionar a través del arte de nuestra realidad social.