Alegro y andante (IV): Aclaración, o el discurso de Vasiliev.

20 Feb

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Un reciente post lo titulaba “Vasiliev, Glazunov y otras novedades”, y luego no hablaba nada ni de Vasiliev ni de Glazunov.

¿Exige esto alguna aclaración?.

Más, ¿por qué todas las cosas han de tener una lógica racionalista?. ¿Por qué no podemos dejarnos llevar del placer de la divagación?. Cada quien podrá aportar su punto de vista, o no aportar nada según le plazca, a estas cuestiones.

En cualquier caso, ¿qué a cerca de Vasiliev?.

Cuando uno lleva “unos ciertos años” como abonado a la O.S.P.A. (Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias), uno la siente como su propia familia, y a sus componentes como familiares nuestros de algún modo. Así uno se alegra cuando se alegran, y disfruta cuando ve que en el concierto ellas y ellos también están disfrutando, se intercambian sonrisas cómplices o al final del concierto se saludan y se felicitan con afecto. Uno también está pendiente de los cambios, de las ausencias o de las nuevas incorporaciones.

Pues bien, en este afable entorno, Alexander Vasiliev es el concertino de la orquesta, que es decir el hermano mayor de todos los profesores de la misma y de todos los abonados que, como decía antes, también nos sentimos parte de ella.

A través de los diversos medios de información, como pueden ser los catálogos de mano de la OSPA y/o incluso “san google”, sabemos que nació en Leningrado (hoy San Petersburgo). Estudió violín en la Escuela Especial de Música del Conservatorio de esa ciudad con Riabinkov,  concluyendo en 1973  con las máximas calificaciones.

Participó varias veces como artista invitado en el festival “Schlesswing-Golstein”. En 1975 ganó el Concurso-revista de la antigua Unión Soviética de la Juventud Creadora Teatral de Rusia.

Desde 1980 fue solista de la Orquesta del Teatro Kirov.  Curiosamente esta fecha aparece con dos versiones distintas en dos entradas distintas de la misma página web de la OSPA, con lo que puede que yo esté equivocado, pero escojo esta por parecerme la de mayor lógica cronológica.

En 1988 obtuvo el título de “Artista emérito de la República Federativa de Rusia”.

En 1989 fue invitado a Berlín para interpretar la Novena Sinfonía de Beethoven bajo la dirección de Leonard Bernstein. También fue invitado como solista bajo la batuta de B Haitink, G. Rozhdestvensky, E. Uravinsky, V. Guerguiev en Londres y Nueva York, interpretando obras de Bach, Paganini, Glazunov, Tchaikovsky, Sibelius, Prokofiev, Mozart entre otros.

Colaboró en numerosas ocasiones con Ursus Frantz en conciertos y en grabaciones de discos.

Desde octubre de 1991 es concertino de la OSPA, y con la misma a actuado como solista en numerosas ocasiones, entre ellas interpretando el Concierto para violín de Glazunov, del que hablábamos al principio, bajo la batuta de David Lockington, con gran éxito de crítica y público.

Concretamente la crítica de los diarios locales le dedicaban merecidas lindezas del siguiente tenor:

“…y salió Alexander Vasiliev. Hay que oírlo. El concierto tiene mucho del romanticismo estándar y al tiempo es muy distinto. Vasiliev logró de su instrumento unas sonoridades amplias, profundas y hermosas. Los registros graves impresionaron. Mostró gran virtuosismo en la cadencia. Gran ovación. El violinista salió a saludar tres veces. Una aficionada salió de las butacas del público y le entregó un ramo de flores…”

Mi admirado Pablo Siana, criterio que sigo como guía y del que me fío compartiendo la opinión de Fernando Zorita, escribía en su blog al respecto del concierto señalado:

es “el primero de la clase”, El Maestro, mucho más que el concertino o jefe, es la referencia de la orquesta desde su fundación como tal en 1991. La llegada a Asturias de Los Virtuosos de Moscú y todo su “entorno” supuso un punto de inflexión en la vida cultural asturiana, la semilla rusa se plantaría en nuestra tierra… desembarcó con la maleta cargada de ilusión y magisterio que ha ido transmitiendo a todos. Vasiliev es ya un asturiano con raíces que no olvida su tierra y mucho menos cuando se trata de la música. El Concierto para violín en Lam, Op. 82 (Glazunov) va unido a su biografía y ya lo interpretó hace años con sus compañeros. Esta vez, con un Lockington siempre elegante y excelente concertador y conocedor de la orquesta asturiana, demostró que los años pasan para bien: madurez, profundidad interpretativa, poso y la técnica asombrosa que “hace hablar” a la prolongación de sus extremidades superiores, su violín. Emoción antes, durante y después, flores merecidas de la familia de sangre (el primero su nieto asturiano) con toda la admiración y respeto de compañeros y público. Glazunov no será de los grandes pero este concierto ocupa su sitio en la historia, más en la interpretación de Alexander, al que espero darle personalmente la enhorabuena.

Pero por encima de su evidente valía musical, y como siempre en todo ser humano, está la persona. No tengo el honor, y bien que me gustaría, de conocer a Alexander Vasiliev, pero algunas cosas se pueden deducir sobre él. Defienden los psicólogos que en el día a día de toda persona juega un papel clave la comunicación no verbal, llegando a asegurar algunos que constituyen el 90 % de nuestro mensaje personal.

Claro que en este ámbito los músicos tienen la ventaja de que se expresan también con su música, pero en el caso de Vasiliev su actitud sobre el escenario nos muestra a un hombre sereno, tranquilo, correcto, educado hasta el afecto con sus compañeros y directores, respetuoso con el público, discreto en el gesto y en la indumentaria, emocionado cuando las circunstancias lo conllevan, y con una concentración que enseña su reverencial adoración por la música.

Ese discurso, pleno de contenido, no se puede fingir, y quien lo tiene, tiene que ser un buen hombre.

¡Cuantas horas de placer y de éxtasis, cuantos momentos de enjugar sinsabores cotidianos en esas maravillosas tardes de viernes debemos a este excelente músico, y estoy seguro que mejor persona, y a sus compañeros de la OSPA!. Vaya para él y para todos ellos mi infinita gratitud.

2 comentarios to “Alegro y andante (IV): Aclaración, o el discurso de Vasiliev.”

  1. Pablo Siana abril 22, 2013 a 9:35 pm #

    22 años llevo casado con la OSPA (los mismos que con mi señora) y antes la OSA hacen que realmente muchos músicos los tengo como de la familia, alegrándome de sus triunfos, comentando detalles personales y hasta siguiéndolos en “Facebook©”.

    • libreoyente abril 23, 2013 a 6:56 am #

      Muchas gracias, amigo, por tu consideracción,…y por tus enseñanzas

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